En una de las calles más emblemáticas y con mayor encanto del barrio Gótico se encuentra Portaferrissa, una histórica vía peatonal llena de vida, comercios y esencia barcelonesa durante el día, que sorprende por la tranquilidad que ofrece al caer la noche.
Este elegante apartamento de 125 m² ha sido cuidadosamente renovado con materiales de alta calidad, combinando el carácter histórico de la finca con un diseño contemporáneo, cálido y funcional.
La vivienda dispone de dos amplios dormitorios dobles, uno de ellos una magnífica suite principal con vestidor y baño privado. El segundo dormitorio cuenta también con excelente amplitud y dispone de un segundo baño completo que, además, funciona perfectamente como baño de cortesía.
La zona de día ha sido concebida como un espacio abierto y acogedor, donde una moderna cocina totalmente equipada se integra de forma natural con el salón-comedor. Su gran isla central se convierte en el verdadero corazón de la vivienda: un espacio ideal para cocinar, compartir y disfrutar. Los techos de volta catalana vista aportan personalidad y autenticidad, dialogando elegantemente con los suelos de parqué y una cuidada selección de acabados que transmiten confort y sofisticación.
La propiedad incorpora una práctica zona de aguas y un espacio extra de almacenaje tipo trastero, resultado de la inteligente recuperación de unas antiguas escaleras originales del edificio, hoy fuera de uso. Ambos dormitorios tienen salida a un agradable balcón.
A pesar de encontrarse en pleno corazón del casco antiguo de Barcelona, el apartamento disfruta de un silencio excepcional gracias a su orientación sur hacia un tranquilo patio de manzana, ofreciendo una atmósfera de paz, privacidad y luminosidad poco habitual en esta zona.
Para garantizar el máximo confort durante todo el año, la vivienda dispone de aire acondicionado y calefacción mediante splits con bomba de calor en todas las estancias.
La finca, con más de cien años de historia, se encuentra en excelente estado de conservación, cuenta con la ITE favorable y dispone de ascensor.
Vivir en Portaferrissa es disfrutar de la esencia más auténtica de Barcelona: calles llenas de historia, arquitectura medieval, plazas escondidas y una oferta incomparable de restaurantes, cafeterías, cultura y comercios, todo ello a pocos pasos de casa.